El perseguidor, ilustrado por José Muñoz

Ilustración de "El perseguidor" de Julio Cortazar, edición de El zorro rojo, 2009

OPERACIÓN MASACRE, dirigida por Jorge Cedrón, 1972

Imágenes de la película filmada en la clandestinidad, con guión de Cedrón y Rodolfo Walsh

EL MATADERO, por Carlos Alonso

Ilustración de "El matadero" de Esteban Echeverría, Fundación Alon, 2006

Historieta sobre Boquitas pintadas, de manuel puig

Historieta con dibujos de El Tomi y guión de Manuel Aranda, en La Argentina en pedazos, Ricardo Piglia comp. - La Urraca/ Col. Fierro

Mujeres terribles, obra teatral de nuria jelin

Obra teatral sobre textos de Silvina Ocampo y Alejandra Pizarnik, TC San Martín, 2010.

domingo, 25 de marzo de 2012


Convocamos a estudiantes de Castellano a desempeñarse como

ayudante alumno/a en

Didáctica Específica 1 y Trabajo de Campo 3/ Metodología Especial y Observación A y B

Didáctica Específica 2 y Residencia/ Metodología y Práctica de la Enseñanza B


El requisito, en ambos casos, es haber aprobado la materia 
en la que se desea hacer la ayudantía.


Los horarios son:

Didáctica Específica 1 y TC 3/ Metodología Especial y Observación
A: turno tarde: martes de 15.30 a 17.30
B: turno vespertino: martes de 17.30 a 19.30

Didáctica Específica 2 y Residencia/ Metodología y Práctica de la Enseñanza
lunes de 20.10 a 21.30

Les pedimos a quienes estén interesadxs que nos escriban y les contamos con detalle en qué consiste la ayudantía en cada materia:

DE1 y TC 3/ Método 1:

DE2 y Residencia/ Método 2:

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Encuentro de cierre e intercambio de experiencias 2011

domingo, 13 de noviembre de 2011

Cronograma ISP 2012


CRONOGRAMA ANUAL 2012
(Sujeto a modificaciones)

EXÁMENES TURNO FEBRERO-MARZO
Primer llamado: del 22 al 28 de febrero (29/02 examen escrito Inglés)
Segundo llamado: del 1° de marzo al 07 de marzo (08/03 examen oral Inglés)

INSCRIPCIÓN DE AÑOS SUPERIORES
del 12 al 16 de marzo TRÁMITE PERSONAL
HORARIO: 09:00 a 12:00 – 14:00 a 17:00 – 18:00 a 21:00 hs.
PEDIDOS DE CAMBIO DE MATERIAS Y COMISIONES
del 28 al 30 de marzo

INICIACIÓN CLASES DE PRIMER AÑO: lunes 26 de marzo

INICIACIÓN DE CLASES DE AÑOS SUPERIORES: lunes 9 de abril

EXÁMENES DE MAYO: del 21 al 24 de mayo

FINALIZACIÓN DEL PRIMER CUATRIMESTRE: viernes 13 de julio

RECESO ESCOLAR DE INVIERNO: del 16 al 27 de julio

EXÁMENES TURNO AGOSTO
Primer llamado: del 30 de julio al 03 de agosto
Segundo llamado: del 06 al 10 de agosto

INICIACIÓN SEGUNDO CUATRIMESTRE: lunes 13 de agosto

FINALIZACIÓN SEGUNDO CUATRIMESTRE: viernes 16 de noviembre

EXÁMENES TURNO DICIEMBRE
Primer turno: del 3 al 7 de diciembre
Segundo turno: del 10 al 14 de diciembre

Más información en http://institutojvgonzalez.buenosaires.edu.ar/crono.html 

lunes, 23 de mayo de 2011

Guillermo González

Copio más abajo un mail de la direccción del departamento en el que se comunica la muerte de Guillermo, un estudiante de Castellano.

Lo lamento sinceramente. Conocí poco a Guillermo, apenas unas conversaciones en un pasillo. Mi recuerdo de él es su interés por instalar un proyecto vinculado con la educación en contextos de encierro en el JVG. No es poco. Algo de esa impronta sin dudas queda en las charlas que organizaron con Sabrina y en algún otro rumbo que lo que hicieron haya tomado. También me queda sonando a mí su nombre en boca de Gabriela Herrera, profesora mediadora en Método 1, que fue su compañera en un seminario y me había contado sobre su proyecto de hacer algo en el JVG. Es un signo de algo potente que una persona llegue antes que su presencia por el relato de sus intereses y sus iniciativas.

Un abrazo a quienes han sido sus amigxs y a sus parientes y allegadxs.
SilviaS.

La Dirección del Departamento y la Junta Departamental se ven en el deber doloroso de transmitir a todos y todas ustedes la  noticia que se ha recibido hace un rato, relativa a la muerte de un estudiante del Departamento de Lengua y Literatura, Guillermo González. 
Guillermo, de quien tanto docentes como compañeros/as amigos/as decían -y dicen hoy-  que era muy vital, activo y entusiasta, ingresó  en el año 2008, tenía  más de cincuenta años y  era geólogo. Lamentablemente padecía diabetes y su fallecimiento tuvo que ver con complicaciones vinculadas a su estado de salud.
Vivía en La Plata desde fines del año pasado, por lo que este año no estaba yendo al Instituto.
Las hijas de Guillermo dejaron estos datos relativos al velorio: es en la capilla de calle 4 entre 42 y 43 desde las 9:30 am en la ciudad de La Plata.
Se ha efectuado el correspondiente aviso al Sr. Rector.
Isabel Vassallo y
Junta Departamental

lunes, 2 de mayo de 2011

Porque están escribiendo registros. (Por qué están escribiendo registros.)

Quisiera compartir algunos textos de una profesora de Lengua y Literatura que, creo, pueden poner en perspectiva el interés de escribir registros más allá del cumplimiento de una consigna (varias, para ser sincera) en la materia. Es decir, el interés de registrar las prácticas, de escribir sobre el oficio o desde él, de pensarlo por escrito.


Gabriela Herrera es profesora de LyL en escuelas medias de la ciudad, egresada del JVG, profesora mediadora en Método1 -entre muchas otras cosas. Tiene un blog que se llama Navegando a medias en el que escribe reflexiones sobre sus clases, sobre su trabajo en un CENS que funciona en el penal de Devoto, sobre el lenguaje, la educación y la sociedad en que todo esto tiene un complejo lugar. Lo hace en poemas, en apuntes, en pequeños ensayos.
Acá, el blog, que les recomiendo mucho.
Y por acá, un texto muy interesante que presentó en el III Seminario Internacional Políticas de la Memoria “Recordando a Walter Benjamin: Justicia, Historia y Verdad. Escrituras de la Memoria”. CCMHCONTI en 2010.
Copio el inicio, en el que Gabriela presenta el trabajo:
Infierno grande o un elogio de la polémica

Análisis de una experiencia de trabajo sobre el 24 de marzo en educación en contextos de encierro

La siguiente exposición tiene su origen en la descripción y el análisis de una serie de actividades que, en torno al Día de la Memoria, fueron llevadas adelante por el equipo docente [1] del Cens Nº 24 que funciona en un entrepiso del módulo 1 del penal de Devoto.
Algunas de las preguntas que surgieron cuando se inició el trabajo fueron: ¿Por qué trabajar el 24 de marzo en la escuela? ¿Qué particularidades se presentan si la institución educativa funciona en una cárcel? ¿Qué implicancias tiene para alumnos y docentes abordar la dictadura? ¿Cuánto del pasado y cuánto del presente está puesto en juego en estos aprendizajes y en estos contextos? A estos cuestionamientos (que acompañaron a lo largo de la experiencia realizada) se fueron sumando registros de clases, palabras nunca neutras, encendidos debates, opiniones ante las que no vale la indiferencia y, obviamente, también nuevos interrogantes a los que he intentado dar forma alrededor de la lectura de algunos textos de Benjamin, en especial Sobre el concepto de la historia.

jueves, 28 de abril de 2011

“¡el cascabel, la empanadita, chicos: la CONCHA!”/ "¿Y vos lo interpretás con esa vocecita?"

Claudio Bidegain, Alejandro Pugliese, Celeste Rebecca, Rosario Sánchez, Noelia Pepa

Escena 1: Literatura (Celeste Rebecca)

La mayor parte de los temas del punto 1, me fueron presentados en el último año de la secundaria que en aquel momento, en provincia, se decía sin demasiado sentido Polimodal.

Tal vez resulte interesante “pintar” un poco la escena: como su nombre lo indica, “Polimodal” intentaba significar “muchos modos”, algo así como un poli-orientación… En mi escuela existía el modo Contable y el modo Humanístico. Vaya a uno a saber por qué motivo del cosmos, yo elegí la orientación Contable… yo y otros seis alumnos. Por lo que en el curso, éramos un total de 7 individuos y el Humanístico, 35.

Inteligentemente, con mis compañeros decidimos lo siguiente: dado que nos encontrábamos en una situación de extrema exposición (cómo nos escaparíamos de la mirada del docente?, cómo nos camuflaríamos en los orales sorpresa, entre los demás compañeros cuando ese “demás” eran solo 6 infelices más?) pensamos que la unión haría la fuerza, y ya que ninguno iba a resignar su lugar “al fondo” del aula, hicimos una larga fila de 7 bancos, dispuestos todos al fondo. De ese modo, intimidábamos al docente que se encontraba en una situación similar a la de un participante de Operación Triunfo. Todo un acierto!

Volviendo a las clases de literatura (que en mi curso no eran muy bien recibidas más que por mí y mi mejor amiga), a mitad de año se nos presentó las principales características de “la gauchesca” mediante el manual de la editorial Puerto de Palos, “Literatura 3”. Una vez que la profesora, recuerdo su nombre y las medias de nylon blancas de enfermera que usaba todos los viernes: Patricia Solari, dio por sabidos los contenidos básicos, nos pidió que compráramos cualquier edición del Martín Fierro y la Vuelta porque lo íbamos a ir leyendo parte en clase y parte en casa.

Era una situación irremontable: 8 am de los viernes, la fila de los 7, como ya nos llamaban los profesores, con lagañas en los lagrimales y el pobre libro de José Hernández entre las manos. Uno de mis compañeros, Mauro, fue elegido para leer en voz alta. Empezó su lectura susurrante con un tono monocorde… perfecto para adormecer hasta al más desvelado. De pronto, la profesora pegó un grito: “Mauro, ¡así no se lee el Martín Fierro! ¿No entendés? Al tipo lo dejó la mujer llevándose a los hijos con ella, le destruyeron el rancho, se transformó en un pendenciero ¿y vos lo interpretas con esa vocecita? ¿No te parece una falta de respeto? Esto se lee así: (Y acá viene un hito de mi educación secundaria: “AIJUNA INCA LA PERRRA”. Definitivamente ya no teníamos lagañas y nos aferrábamos al libro como si realmente sintiéramos el dolor del pobre gaucho desarraigado.

Así fue como me empezó a gustar la gauchesca.

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3- Signos de puntuación (Claudio Bidegain)

Con respecto a este contenido de normativa recuerdo que en los primeros años fue cuando más énfasis se hizo. Yo venía de una primaria que me había dejado muy bien parado en lo referente a puntuación. En primer año repasamos el uso de mayúsculas, sangría, la noción de párrafos, el variado uso de las comas y los dos puntos, y mucho menos el uso del punto y coma. También trabajamos sobre los signos de exclamación e interrogación. La manera de evaluar esta área de la materia era a través de dictados, que sabíamos que ocurrirían, no eran sorpresa. Veíamos las reglas ortográficas y ejercitábamos en clase, no era algo que quedara de tarea, tampoco recuerdo que lo relacionáramos con la escritura ni con la literatura. Yo nunca había presentado dificultades en este tema en general, así que tampoco me dejó mucha huella en el aprendizaje ni viví momentos excepcionales relacionados a los signos de puntuación. Reconozco que muchos compañeros míos no sabían ni siquiera utilizar los puntos o las comas, y en general no egresaban de la secundaria habiendo aprendido esto, así como tampoco el uso de las reglas ortográficas o de tildación. Una escena que no puedo dejar de contarles es una que creo que ocurrió ya en tercer año, en un momento de evaluación sobre sintaxis, a la mayoría nos había ido muy bien, pero F. C, una chica que ya había repetido el año y era nueva en nuestro grupo, era una de las pocas que había reprobado el examen. La profesora le dijo algo así como “¿Qué te pasó que te fue como el culo?” y todos quedamos muy sorprendidos, porque más que gracioso este momento nos pareció muy agresivo, y nuestra compañera trataba de defenderse diciendo que había estudiado pero la cosa no mejoraba y terminó llorando la alumna y tratando de calmarla la docente. Así revivo otra escena inesperada, en el momento de reflexión sobre la lectura en nuestras casas de “El diario de Adán y Eva”, ninguno de nosotros comprendíamos una parte del texto, y la profesora a los gritos y sorprendida nos contestó que se refería a “¡el cascabel, la empanadita, chicos: la CONCHA!”. En ese momento todos nos reímos y a la vez nos sonrojamos, desorientados.

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Literatura (Alejandro Pugliese)

Recuerdo retrospectivamente, pero no muy vívidamente, cuando abordamos el texto del Quijote, en cuarto año, como algo negativo, puesto que sólo leímos el primer capítulo en clase y el de los molinos, un alumno los leyó en voz alta para compartir con los compañeros y a mí mucho no me interesaba, realmente sentía que era un texto aburrido y que hablaba en un español que no era el “mío”. Me pareció, en ese entonces, positivo no tener que leer todo el texto y que la profesora lo diese así nomás, debo reconocer que en aquél entonces era vago y todavía no tenía desarrollado un claro interés por nada que no sea estar en el colegio para pasar de año y entretenerme.

El texto duró una clase sola de 80 minutos, en la cual algunos oíamos y la mitad del curso estaba “en la suya”, y no se produjo un gran debate. Luego, a fin de trimestre, el Quijote fue evaluado con otros textos que leímos más profundamente (Abel Sánchez de Unamuno y La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela) con una prueba en la cual había que llenar una suerte de cuadro sinóptico donde había que reponer una sola palabra, por ejemplo, del nombre Quijote se desplegaban flechas y en ellas se leía: “vive en…”, “su compañero es…”.

La profesora me había gustado mucho por otras actitudes en el aula, obviamente que yo no me quejé de nada, después el Quijote lo leí antes de entrar al profesorado, cuando salió la edición de la Real Academia y me fascinó. Pero en mi educación secundaria, el pobre loco manchego pasó como un leve fantasma, como una suerte de tema que la profesora prefirió no abordar minuciosamente, sino fragmentaria y pobremente.”

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Conclusiones de nuestro debate grupal en clase:

En general los temas fueron reconocidos, y se les dio importancia:

a- porque eran evaluados

b- porque se prolongaban en el tiempo (durante el año entero o a lo largo de una secuencia didáctica que comprendía varias clases).

Además, se trataba de docentes que ponían mucho el cuerpo, que trabajaban con mucha pasión.

Alejandro cree que el tema elegido fue pobremente abordado

Tres registros coincidieron en el recuerdo a través de citas textuales y momentos extraordinarios, que nos marcaron como alumnos. Tres integrantes del grupo asistimos a un colegio comercial. Tres integrantes leyeron el “Martín Fierro” durante la secundaria.

La profesora de Celeste pretendía la identificación del alumno con el docente.

El profesor de Rosario era un ícono, un ídolo, quería transmitir una perspectiva distinta de la literatura.

Alejandro recuerda que el legado tenía que ver con cierta autonomía y desacralización

Noelia recuerda a una profesora vieja y autoritaria.

Claudio recuerda a una profesora apasionada y transgresora, que quería que los alumnos leyeran muchos libros por año y que aprendieran cuestiones gramaticales en el análisis sintáctico. Y también recuerda a un profesor de literatura que había adaptado la planificación anual de cuarto año en base al gusto por el teatro que presentaba el curso.

lunes, 18 de abril de 2011

"la que estaba en el programa, es decir, la que se esperaba que dieran"


Analía Cuitiño - Andrea Frosch - Gisel Lema -

Elegimos el eje 1

Escenas:

Analía Cuitiño: Recuerdo haber tenido contacto con la poesía en 1º y 4º año

De 4º sólo viene a mi mente un vago recuerdo de un libro o cuadernillo de actividades que incluía poemas como textos disparadores para llevar a cabo ciertas consignas.

De 1º, en cambio, recuerdo algo más. La profesora titular tomó licencia y la profesora suplente que tomó el cargo nos brindó la posibilidad de escribir poesía, algo completamente ajeno para mí ya que en la escuela primaria el contacto con la poesía había sido casi nulo.

A modo de Taller de Escritura creo, se nos permitía, si el comportamiento hacia el final de la clase así lo ameritaba, escribir poesías individuales a partir de diferentes propuestas. Una de ellas fue escribir poesía con formas. Previamente la docente nos había leído y mostrado ejemplos de algunas en un pequeño libro suyo.

Recuerdo el clima que se creaba cuando ella leía; no sé si era el tono de voz o la forma de leerlas lo que nos hacía tan atractiva la escucha, que se daba en un absoluto silencio.

Recuerdo que mi poesía tenía forma de hongo luego de una explosión atómica y justamente el tema trataba según recuerdo de la explosión de sentimientos en la que me veía sumergida algunas veces...mi adolescencia no fue menos difícil y conflictiva que la de cualquier púber de 13 años...

Luego, en la clase siguiente, también hacia el final de la hora, el que quería leía lo escrito. La profesora nos escuchaba atentamente y nos daba una devolución. Su manera de elogiar cada producción, su cálido tono de voz al hacerlo, la tranquilidad que nos transmitía al saber que todas las lecturas siempre estaban “correctas”, eran el premio para todos nosotros. Y esto sería realmente halagador e importante porque siempre durante sus clases nos exigíamos entre los alumnos tener buen comportamiento para lograr luego el premio merecido...hoy a la distancia quizás suene raro que eso haya podido suceder en un 1º año de una escuela pública de Pcia. de Bs. As, pero según recuerdo, fue tal cual.

Ni siquiera recuerdo el nombre de la docente y lamentablemente esa fue mi única experiencia de Taller de Escritura durante el secundario.

Andrea Frosch: Escena de lectura de cuentos fantásticos

La profesora se tomaba tiempo para contarnos a cerca del libro haciendo una introducción del porque, cuando y en que momento histórico se había escrito. Se le notaba la pasión que ella tenía por su trabajo. Hablaba de las personalidades de los autores, en definitiva, me colocaba en tiempo y espacio. Por lo anterior me generaba mayor interés, ya que, me situaba frente al libro con más conocimiento de él, en consecuencia con una mirada más enriquecida.

Siempre hacia leer en clase y la favorecida era yo, ya que por aquel año, 3ro, faltaba bastante a clase. La profesora me hacia saber que no le gustaba esto pidiéndome que leyera para todos la clase.

Así que, luego de la larga presentación que ella hacia, me pedía que pasara al frente parada delante de mis compañeros a leer.

Luego me dictaba una serie de preguntas de comprensión de texto para responder en clase o para la clase siguiente.

En algunas oportunidades, después de la lectura ella pedía que oralmente le contáramos como haríamos una representación cinematográfica de algún capitulo o escena del libro que se leía, por ejemplo: que música elegiríamos para representar la película, cuál sería la primera toma, que actores podrían representar a los personajes principales, que primeros planos usaríamos, etc.

Otras veces hacía formar grupos de cuatro, porque nuestro curso era numeroso, pedía que hiciéramos comprensión de los textos en forma grupal, y ahí se apreciaban las distintas miradas que se hacían del texto dependiendo de la subjetividad de cada integrante. Internamente los integrantes de cada grupo no coincidían, y luego, en la exposición oral, también, se registraba las diferencias sustanciosas de cada una de las interpretaciones grupales.

Gisel Lema: Cuento fantástico

Para ponernos un poco en situación, la escuela secundaria a la que asistí se encuentra a caballo entre dos barrios: Villa Raffo y Caseros. Es una escuela pública, la única en su entorno, rodeada de prestigiosas instituciones privadas y religiosas.

No tenía mala fama, más bien al contrario, se la consideraba un buen ejemplo en el barrio de que la educación pública en la Provincia de Buenos Aires todavía podía dar batalla. Eso con el tiempo fue cambiando.

Mi promoción fue la última en escapar a las garras de la implementación del Polimodal, así que las que siguieron tuvieron que conformarse con lo que les quedó; a eso sumémosle que, por no sé que arreglo municipal, gubernamental, o alguna otra cosa tal con la gente de Fuerte Apache, muchos adolescentes empezaron a inscribirse en esta escuela y poco después fue difícil acercarse a las inmediaciones sin, al menos, un cuchillo. Pero volvamos al año 1999, donde yo cursaba mi 4º año de escuela media y estas cosas todavía no pasaban.

Para trabajar el cuento fantástico, la prof. Cesarini –una señora bajita, de pelo alguna vez negro y de muchos muchos años de profesión –propuso que cada uno eligiera una novela y algunos cuentos de una lista que ella nos dio. La novela la teníamos que comprar nosotros y los cuentos nos los trajo ella en fotocopias, que fueron circulando por distintas manos.

La novela que yo elegí fue “La invención de Morel” de Adolfo Bioy Casares y más de un compañero eligió la misma así que, por lo menos una clase entera fue dedicada a hablar de esa obra.

Las clases de la prof. Cesarini no eran muy complejas y esa no fue la excepción, podría decirse que más bien “conversamos” acerca de qué nos había parecido la novela, si la habíamos leído rápido o habíamos tardado mucho, quiénes eran los personajes, etcétera.

Después, guiados por ella, hicimos un recorrido por la trama, los momentos importantes de la obra y una breve reflexión final. Esto se hizo de forma oral y luego la profesora lo plasmó en un cuadro sinóptico en el pizarrón y todos lo copiamos en nuestras carpetas.

***

  1. ¿Eran temas importantes?
  2. Aspectos en común ¿A qué se debe esa recurrencia?

  3. ¿Por qué ver esos temas de ese modo? ¿Qué importancia asignaban los/las profs. A esos temas? ¿Valoraciones explícitas?

  4. ¿Qué imagen de Lengua/imagen de Literatura creen que ese profesor quiso transmitirles?

  1. Para los docentes eran importantes, porque –cada uno a su manera –le dieron el lugar que creyeron correspondiente a cada tema en el aula y pusieron su empeño en transmitirlo de la manera que consideraron más conveniente.

  2. Clases expositivas a cargo del docente, lectura del texto en el aula. No tenemos en común los temas, la mayoría eligió “cuento fantástico” y en uno de los casos se eligió “poesía”.

La recurrencia se debe a que, en la mayoría de los casos, el docente daba clases estructuradas, según lo que se esperaba para la época de un docente de escuela media. En un caso excepcional, la docente propuso actividades de escritura y fomentó la participación activa de los alumnos, lo que era poco común en ese momento.

  1. Los temas se veían de ese modo porque era el tradicional, y las tradiciones no eran cuestionadas por muchos; a nosotros como alumnos, por ejemplo, no se nos hubiese ocurrido jamás hacer primero una reflexión y después leer un texto en voz alta. En el caso de la profesora que dio poesía, la importancia estaba puesta en que los estudiantes se apropiaran del tema a través de la propia producción, mediante la modalidad de clase-taller.

Valoraciones explícitas: Indiscutiblemente. En el segundo caso la docente transmitió una clara idea –y por qué no, sentimiento –de que la poesía es algo vivo, y que sólo se puede comprender a través del acto creativo.

  1. En el caso de la mayoría, cuyo tema era el “cuento fantástico”, llegamos a la conclusión de que la imagen de Lengua y de Literatura que quisieron dar los docentes era simplemente la que estaba en el programa, es decir, la que se esperaba que dieran y en el caso de la profesora que dio poesía, la imagen era de algo que se construye en el momento, mediante la participación activa de quienes intentan aprehenderla.


 
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